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lunes, 4 de septiembre de 2017

¿Para qué sirve la pirámide de edad en una empresa?

Según el informe: Proyección de la población de España 2014-2064 del INE, se prevé un aumento del promedio de la edad de la población en las próximas décadas. Sin duda este promedio se reflejará también en los trabajadores y trabajadoras ocupados en las empresas. Se considera que entre 2025 y 2030, los trabajadores de más de 50 años sean el doble que los trabajadores de 25 años.
Sin embargo durante los años de crisis se realizo un purga, que de forma importante dejo fuera del mercado laboral a los trabajadores de más de 45 años de edad, el numero de parados durante la crisis se ha multiplicado por cuatro, casi al 50% entre hombres y mujeres, instaurándose una tendencia en las ofertas de trabajo donde se buscan jóvenes de 26 y 35 años, a ser posible con experiencia, según Adecco e Infoempleo. Esto significa que el empleo existente anteriormente se ha ido recuperando con trabajadores más jóvenes y por lo tanto con menos experiencia y lógicamente con menos coste salarial.
Pero el Banco de España en su Informe anual 2016, publicado en mayo del presente año, alerta que la excesiva dualidad y temporalidad que se crea con las contrataciones, tiene efectos negativos en la productividad, tanto de los trabajadores temporales, como indefinidos.
Parece ser que mientras en otros países, sobre todo orientales se le da un valor añadido a la edad por la experiencia y sabiduría adquirida por los años, nosotros desechamos este potencial. ¿Por que consideramos la experiencia como un grado en negativo?
Por lo tanto la pirámide de edad de una empresa debe servir, no para discriminar por razones de edad, pensando que los trabajadores mayores de 55 años están más tiempo de baja, sufren más accidentes y son menos productivos, algo que es totalmente falso. Todo lo contrario, los mayores de 55 años son los más leales a la compañía, tienen conocimientos de mayor calidad, más experiencia y más sentido de ética. No aprovechar estas posibilidades es un error estratégico del primer orden.
Integrar la experiencia de los mayores, con la sabia y conocimiento de los jovenes, de forma que se vaya produciendo un cambio de responsabilidades, funciones y tareas, parece que es la apuesta mas coherente y productiva.
El proceso de envejecimiento de la plantilla de una empresa debe preverse con naturalidad, por principios y por ética, sobre todo si se pretende cumplir con los objetivos de la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo EU-OSHA, para 2017, y convertir la empresa en saludable.

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